Club Trigloberos en el Duatlón Villa de Vallecas 2026: una mañana de equipo, esfuerzo y buen ambiente
El Duatlón Villa de Vallecas 2026, celebrado el 15 de marzo, volvió a dejarnos una de esas mañanas que resumen muy bien lo que significa compartir deporte en club. Para nosotros no era una cita cualquiera. Llevamos ya varios años asistiendo a esta prueba organizada por la gente de VK Triatlón, y si algo se nota temporada tras temporada es que detrás hay trabajo, ganas de mejorar y mucho cariño por este deporte.
Este año, además, la prueba volvió a crecer hasta reunir a más de 700 participantes entre federados y populares, consolidando ese carácter que tanto nos gusta: un duatlón perfecto para quien quiere iniciarse en el multideporte, pero también una cita ideal para quien quiere apretarse de verdad y medirse con gente que vuela.
Una prueba para todos: para quien debuta, para quien compite delante, para quien quiere seguir creciendo y para quien simplemente quiere compartir una gran mañana de deporte y buen ambiente.
Muchos ritmos, un mismo club
En el Club de Triatlón Trigloberos fuimos un grupo amplio y muy variado, algo que refleja muy bien quiénes somos. Teníamos gente que iba rápido, compañeros y compañeras peleando en mitad de tabla, personas que siguen creciendo a base de constancia y trabajo, y también quienes afrontaban su primera prueba de multideporte.
Distintos niveles, distintas historias y diferentes objetivos, pero una misma idea: pasar una mañana en compañía de la gente con la que entrenas a diario, darse un buen calentón, animarse unos a otros y terminar celebrándolo juntos como merece una jornada así.
Nuestro particular “mundial” de duatlón sprint
Dentro del club tenemos una pequeña tradición que nos encanta. Cada temporada elegimos una prueba en la que sabemos que vamos a coincidir bastantes y la convertimos en nuestro “mundial” particular de duatlón sprint de corta. Es una forma divertida de darle un punto extra al día, siempre desde el compañerismo, las bromas y el cariño entre todos.
Este año, en ese campeonato oficioso tan nuestro, el título masculino fue para “Katir”, campeón de chicos de este particular mundial triglobero. Una de esas tradiciones que no aparecen en ningún reglamento, pero que ayudan a hacer grupo y a convertir una carrera en un recuerdo todavía más especial.

El premio al equipo más numeroso
Fuimos muchos, y esa presencia del club se dejó notar tanto en carrera como fuera de ella. De hecho, nos volvimos a casa con el premio al equipo más numeroso, un reconocimiento que siempre hace ilusión porque habla de compromiso, de implicación y de ganas de vivir este deporte en grupo.
Detrás de ese premio hay mucho más que una inscripción. Hay madrugones, organización, constancia, nervios antes de la salida y muchas semanas de entrenamiento compartido. En el fondo, resume bastante bien los valores que intentamos cuidar en el club: respeto, constancia, sacrificio y compañerismo.

Historias que valen más que cualquier crono
Más allá de los tiempos, las posiciones o el resultado de cada uno, hay días que dejan imágenes que se quedan mucho tiempo dentro del grupo. Una de ellas fue la entrada en meta de Vir.
Hace justo un año, Vir no podía correr. Y ayer cruzó la meta de un duatlón. No hace falta adornarlo más. Detrás de ese momento hay trabajo, paciencia, dedicación y muchas horas en las que tocó seguir construyendo desde donde sí se podía. En su caso, con una etapa de “solo nadar”, con todo lo que eso implica a nivel mental y de constancia cuando uno quiere volver pero todavía no puede hacerlo como le gustaría.
Verla terminar fue una de esas cosas que recuerdan por qué el deporte tiene tanto valor cuando se vive de verdad. Es una inspiración para el grupo, sí, pero sobre todo es el reflejo de un proceso personal que tiene muchísimo mérito. Y el mérito es solo suyo.

A veces una meta no representa solo una carrera. Representa meses de constancia, paciencia y trabajo silencioso. Y eso también es club.
Un buen calentón y luego terraza
El Duatlón Villa de Vallecas volvió a tener justo lo que muchos buscamos en este tipo de pruebas: intensidad, buen ambiente, gente conocida, nervios antes de empezar, sufrimiento del bueno durante el recorrido y esa sensación final de haber compartido una mañana especial.
Algunos fueron a por tiempo, otros a competir bien, otros a aprender y otros simplemente a disfrutar de la experiencia. Pero todos acabamos con esa mezcla de cansancio y satisfacción que solo dejan las carreras que merecen la pena. Y, aprovechando el buen día, después tocó hacer lo que también forma parte de estas jornadas: sentarnos en una terraza, comentar la carrera, reírnos un rato y alargar un poco más la mañana.
Una prueba que sigue creciendo
Nos gusta volver cada año a esta prueba porque se nota que VK Triatlón sigue refinando y mejorando la organización edición tras edición. Y eso tiene mucho valor. Conseguir una carrera con ese equilibrio entre iniciación, participación popular, nivel competitivo y buen ambiente no es casualidad.
Para un club como el nuestro, de Torrejón de Ardoz, este tipo de citas son una oportunidad perfecta para seguir creciendo juntos, acompañar a quien empieza, disfrutar de quien está en un gran momento y celebrar el proceso de cada uno.
Gracias a VK Triatlón por seguir haciendo crecer esta prueba año tras año.
Y enhorabuena a todos nuestros compañeros y compañeras del Club Trigloberos: a quienes volaron, a quienes pelearon cada metro, a quienes debutaron y a quienes, con su historia personal, hicieron que esta mañana fuera todavía más especial.
Si te gusta el triatlón, el duatlón o simplemente te apetece empezar a entrenar en buen ambiente, con gente real y disfrutando del proceso, en Club Trigloberos seguimos sumando kilómetros, aprendizajes e historias compartidas desde Torrejón de Ardoz.
Foto de portada @carlos_triathlon


